El contexto
Durante mi etapa en Innocv, movido por mi pasión por la tecnología y su capacidad para mejorar la vida de las personas, unos cuantos compañeros y yo montamos un equipo de desarrollo independiente para ayudar a compañeros de otros departamentos a resolver, mediante la tecnología, problemas de su día a día.
El equipo contaba con todos los roles necesarios para aplicar SCRUM al completo (iOS, Android, Web, Backend, SM, PO, QA…), y yo era el responsable del área de iOS. Todo lo hacíamos de forma voluntaria, en horas muertas o en nuestro tiempo libre.
El proyecto
Con Dolibarr quisimos acabar con el engorroso proceso diario de fichar a la entrada y a la salida de la jornada, mientras explorábamos nuevas tecnologías por pura curiosidad:
- La app automatizaba el fichaje a través de la web en JavaScript del proveedor de control horario: entrada y salida con dos toques.
- Como el teletrabajo aún no era habitual, añadimos fichaje automático por geolocalización al entrar o salir de un radio de 10 metros alrededor de cualquier oficina, confirmado con una notificación push.
- La construimos con SwiftUI, el por entonces recién lanzado framework de interfaces de Apple.